lunes, 20 de agosto de 2012

Casualidad


¡No es casualidad!

¿Alguna ves te preguntaste para que eres bueno?, o ¿para que naciste en el mundo? ¡Buena pregunta! Lo primero que debes saber es que fuiste creado con una genética biológica y espiritual, dotado de dones y talentos inigualables. Segundo; eres un diseño creado por Dios para cumplir un propósito en ésta generación. Tercero; tus ideas y sueños no llegan a tu mente para desaparecer sino para convertirse en el norte de tu próximo caminar, escríbelas, declara bendición sobre ellas  y trabaja para que se realice. Tú debes ser el primero en creer en tus sueños y cuando abras bien los ojos te darás cuenta que Dios siempre creyó en ti. ¡Éxito!
                                                                                             Jeremías 27:11
                                                                                                  


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